El primer tramo transcurre por un agradable camino. Cruzamos la chopera siguiendo las marcas del PR-CV 124.4. En 100 metros estamos con el agua al cuello, hay varios tramos en los que se puede caminar con facilidad sin necesidad de ir nadando, pero se intercalan estrechos con pozas que no dejan que nos olvidemos de lo fresquita que está el agua. De vez en cuando el sol logra abrirse paso entre las paredes de la garganta, cosa que se agradece y durante todo el trayecto vemos ranas saltar al agua a nuestro paso. Las paredes se vuelven a estrechar y entramos en un tramo espectacular.Hay algún punto en el que hay que auparse ayudándose con las manos. Llegamos a un punto, en el que el barranco se ensancha, parece haber una salida por la derecha subiendo una rampa bastante inclinada. Desestimamos esta opción porque preferimos volver por el interior de la garganta ya que el regreso nos brinda nuevas imágenes para guardar en la retina.
Valoración: "una joya de nuestra geografía" 100% recomendado para días de calor o mucho calor. En el interior del barranco el agua fría y las altas paredes no dejan que entre el calor. Es muy importante que cuando os vayáis de este lugar, lo tenéis que dejar tal y como os lo habéis encontrado, la madre naturaleza nos ofrece estas preciosas vistas, cuidadla por favor.
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